SER VEGANA

Los 10 mandamientos

LOS 10 MANDAMIENTOS DEL VEGANO

Hasta hace algunos años, ser vegano era una excentricidad -casi un lujo- reservada a celebrities y cultores de estilos de vida alternativos. Pero hoy en día cada vez son más los que adoptan esta práctica, convencidos que no consumir productos -ni servicios- de origen animal es una forma de vida saludable y respetuosa del medio ambiente.

¿Estás considerando convertirte? Entonces, tomá nota de los 10 mandamientos del buen vegano:

1) Tomarás un suplemento de vitamina B12: la vitamina B12 está presente en forma natural únicamente en alimentos de origen animal. Y dado que su ingesta es importante para mantener los nervios y el torrente sanguíneo del cuerpo saludable -de lo contrario podrás sufrir cansancio, debilidad, constipación, pérdida de apetito, problemas de piel y hasta depresión-, es fundamental que encuentres la manera de proporcionársela a tu cuerpo.

2) Tomarás un suplemento de hierro: si bien muchas legumbres, semillas, las pasas de uvas y las hojas verdes contienen hierro, también es necesario consumir el tipo de hierro que aportan las carnes animales. Por eso, es conveniente tomar un complemento que te ayude a compensarlo.

3) Sumarás nuevas fuentes de proteínas: la importancia de las proteínas radica en que luego de ingeridas se descomponen en aminoácidos que promueven el crecimiento y la reparación celular. Cuando no se es vegano, es muy fácil incluir una fuente diaria de proteínas, pero cuando se es, las fuentes se limitan; por eso, es fundamental que sumes todas las fuentes posibles. ¿Algunos ejemplos? Lentejas, quinoa, soja, arvejas o seitán.

4) Evitarás abusar de la comida empaquetada y/o procesada: basar tu nueva dieta vegana en harinas blancas, pastas y otras comidas de paquete o procesadas sería un grueso error, ya que estas aportan poco valor nutricional y muchas calorías vacías. El exceso de consumo de estos alimentos probablemente solo te genere más hambre, mal humor y tenga un impacto negativo en tu peso.

5) Lo harás paulatinamente: es muy difícil hacerse vegano de un día para otro. Lo recomendable es comenzar sumando a la dieta muchos más alimentos de origen vegetal y, simultáneamente, ir reduciendo los de origen animal. Así, el cuerpo se irá acostumbrando a tu nueva vida.


6) Te entrenarás en lectura de etiquetas: es muy posible que al principio no tengas del todo claro qué alimentos podés consumir y cuáles no. Por eso, es clave que te informes permanentemente y que leas atentamente las etiquetas de todos los alimentos que vayas a consumir.


7) Tendrás paciencia en tu vida social: si bien son cada vez más los lugares que se especializan en comida vegana y restaurantes que están sumando algunos platos veganos a sus cartas, es probable que tus opciones se acoten. En cualquier caso, es recomendable que cuando salgas, aún cuando creas que un plato cumple con todos los requisitos, le especifiques exactamente al mozo lo que podés consumir y así evitar las dudas.


8) Buscarás fuentes alternativas de calcio: La clave está en que incluyas alimentos que son naturalmente ricos en calcio: almendras, kale, soja, arvejas, naranjas, tofu y cereales. Nada mal, ¿no?

9) Serás constante: como todo compromiso a largo plazo, ser vegano también requerirá de un esfuerzo inicial, un período de adaptación y de interiorización de esta nueva realidad.

10) Buscarás aliados: siempre es importante contar con apoyo extra de un amigo, familiar o un colega, en particular en las etapas iniciales. Con ellos podrás compartir tu experiencia, intercambiar tips y buscar juntos nuevas opciones para seguir renovando el compromiso.

En definitiva, para cambiar tu estilo de vida, como en muchos otros órdenes de la vida, deberás buscar aliados, mantener tus convicciones y dar el paso decidida. Eso sí: nunca dejes de consultar con tu médico de cabecera para hacer bien las cosas y, lo que es más importante, de la forma más saludable posible. ¿Preparada?

Ser vegana: Paz Pittaluga 

¿Hace cuánto sos vegana?


Hace 3 años, aunque creo que siempre lo fui. Cuando era chica, me obligaban a comer las croquetas de merluza de mi abuela y me decían que eran de papa, hasta que comía la tercera y sabía que me habían engañado. La paella era otro plato que no toleraba, básicamente porque jamás me gustaron los mariscos -algo que debe haber surgido en los mercados de Argelia que frecuentaba con mi madre en mi infancia, donde los olores eran muy fuertes-. Además, hace 15 años que no como pollo: viviendo en Londres, cayó en mis manos un libro que detallaba cómo los sacrificaban, y me impactó tanto que renuncié incluso al pollo al curry de mi madre, todo un clásico en mi familia.

¿Por qué y cómo te decidiste?

Comenzó durante mi embarazo. Comer carne, pan con gluten, leche de vaca y queso -entre otros- me hacían sentir mal, así que paulatinamente fui remplazándolos por alimentos crudos, jugos verdes a base de frutas y verduras y comida orgánica y fresca. Casi de inmediato empecé a sentirme mejor, sabiendo además que todo lo crudo era importantísimo para mi bebé.

¿Te costó adaptarte?

Nada. Quizás lo más difícil es cuando voy a un restaurante, pero ya soy una experta: me armo mi propia ensalada a base de lo que tengan en la cocina, y siempre me encantan los resultados. Además, ¡cenar liviano es un must!

¿En qué cambió tu rutina?

Cambió en un 100%. Antes desayunaba jugo de naranja natural, café con leche y tostadas con manteca y mermelada, almorzabafast food y cenaba cualquier cosa; ahora, desayuno un limón exprimido con unas gotas de aceite de oliva, a la media hora me hago un jugo verde detox, almuerzo ensaladas frescas y legumbres, meriendo licuados de frutas y ceno liviano.

¿Qué es lo mejor de ser vegana y cómo repercute en tu salud?

Los alimentos son la base de la salud tanto interior como exterior, así que lo mejor de ser vegana es saber que estás ingiriendo 100% alimentos saludables para tus órganos, en lugar de comida procesada y animales muertos. Además, te sentís liviana, más sana, sabés que no estás haciéndole mal a otros seres vivos y, sobretodo, estás haciendo una inversión a futuro.

¿Qué es lo que más te cuesta o extrañás?

¡Extraño mucho los dulces! De todas formas, cada vez hay más cosas ricas en tiendas para veganos, incluyendo postres, que consumo muchísimo.

¿Por qué recomendarías a alguien que se vuelva vegana?

Creo que todas las enfermedades de hoy en día se basan en lo que comemos. No es lo mismo tomarte un yogurt de mañana que un licuado de frutas frescas, almorzar un chivito que comer una rica ensalada, merendar un alfajor que comer frutos secos y un jugo natural, ni cenar pasta a la carbonara o un asado que una rica sopa de boniato acompañada de una ensalada. Pensalo: si desde que naciste venís consumiendo alimentos procesados y no haces un stop en algún momento, hay altas chances de que, en algún momento, tu cuerpo te pase factura.

Y seas o no vegano, es imprescindible hacer un clean detox de al menos 21 días una vez al año. Esto te ayuda a limpiar todos tus órganos e intestinos de los alimentos procesados y carnes que venís ingiriendo todo el año. Tenelo claro: ¡limpiarse por dentro es la clave del rejuvenecimiento!

Mayo, 2017.