ARTE Y NATURALEZA

Casa de Gabriela Perezutti

Casi 3 hectáreas y 1250 metros de construcción es el espacio que Austin y Gabriela Hearst eligieron para tener su casa en La Boyita, José Ignacio, para refugiarse del ajetreado New York donde viven.
Desde el inicio se pensó en una construcción que conviviera en perfecta armonía con la naturaleza. La reforma y decoración fue encargada al diseñador Hassen Balut. Su objetivo fue que la casa inspire un estilo local y funcione como un muestrario de los trabajos más refinados hechos por artesanos uruguayos. Muestra de ello son, por ejemplo, los bancos de los exteriores y la mesa de comedor. Otros elementos de la decoración son obras de artistas locales como la fotógrafa Kaze y el artista Silvestre Jacobi.
La arquitectura es lineal, con altos muros pintados de blanco y cúpulas que sobresalen por encima del techo. La vivienda está ubicada entre arbustos, hortensias y árboles centenarios, para dar como resultado un collage blanco y verde que combina a la perfección con el intenso color azul del cielo. Los materiales que resaltan son la piedra, la madera y el cemento, protagonistas de las formas y texturas.
El diseño de exteriores fue realizado en colaboración con la paisajista Cuqui Fernández. “Cuqui supo interpretar a la perfección el aire que queríamos transmitir”.
En todos los espacios se vislumbra amor por el arte y la naturaleza. Llena de luz, decorada con grandes ventanales con vista al mar, la vida se siente simple y tranquila.

En los exteriores, la pileta es angosta, siguiendo la simetría y la línea que nace de la estufa a leña de la galería. Las palmeras sin lugar a dudas son el toque sofisticado que suman aire y estilo de verano. La iluminación ambiental está dada por faroles cuidadosamente seleccionados que cuelgan del techo. La luz focalizada se halla perfectamente equilibrada al ras de las paredes.

En las áreas sociales, los muebles se diseñaron a medida. Las líneas son rectas y minimalistas. Las mesas de living son de madera y hierro. Por la amplitud del mismo, se colocaron dos mesas de medidas exactamente iguales. Fotografías en blanco y negro enmarcadas, se repiten en paredes puntuales. El escritorio sigue las mismas líneas y estilo, blanco y elegante. La orquídea es la planta de interior elegida para dar calidez a los ambientes y ablandar las formas. El rojo tomate se ve en mesas y adornos. La iluminación se destaca con sus lámparas de bases modernas y pantallas redondas. La mesa de madera, donde hay varios libros para mirar, tiene una lámpara diseñada en mimbre de forma apaisada. Un encuentro con lo fresco, moderno y clásico es la combinación pensada para los espacios en su totalidad. El diseño de la mesa de comedor está trabajado con troncos y tramos de maderas, respetando sus formas y vetas. Las sillas son también de madera y cuero de diseño vanguardista. La alfombra tejida contrasta en textura y color sobre el piso damero blanco y negro y las paredes con revestimiento en piedras color blanco.

Por Lucia Pozzi


29 de Junio, 2016.